Residuos de construcción y
demolición
Los residuos de Construcción
y Demolición son aquellos que se generan durante la construcción, renovación (ampliación
o reparación) y demolición de obras de edificios residenciales o no-residenciales
(industriales, comerciales, institucionales), puentes, calles, avenidas, canales
de riego y desagüe, diques, entre otras.
Los residuos de construcción
y demolición suponen uno de los impactos más significativos de las obras por su
gran volumen y su heterogeneidad. La primera razón acelera el ritmo de
colmatación de los vertederos y eleva el número de transportes por carretera,
la segunda dificulta enormemente las opciones de valorización del residuo (ya
que se incrementa el coste posterior del reciclaje).
La industria de la
construcción y demolición es el sector que más volumen de residuos genera,
siendo responsable de la producción de más de 1 tonelada de residuos por
habitante y año.
Los residuos de las obras de
construcción pueden tener diferentes orígenes: la propia puesta en obra, el
transporte interno desde la zona de acopio hasta el lugar específico para su
aplicación, unas condiciones de almacenaje inadecuadas, embalajes que se
convierten automáticamente en residuos, la manipulación, los recortes para
ajustarse a la geometría, etc.
El impacto asociado a los
residuos de construcción está relacionado con:
·
Los vertidos incontrolados.
·
Los vertederos autorizados, sobre todo si en
ellos no se llevan a cabo una gestión correcta.
·
El transporte de los residuos al vertedero y
a los centros de valorización.
·
La obtención de nuevas materias primas que
necesitaremos por no haber reutilizado los residuos que van a parar al vertedero.
Los principales residuos
son:
Inertes-pétreos que son los
escombros limpio como los ladrillos, tejas, azulejos, hormigón endurecido y mortero
endurecido, los No peligrosos son producidos por el metal ejemplo las armaduras
de acero y restos de estructuras metálicas, perfiles para montar el
cartón-yeso, maderas, retos de cortes, restos de encofrado palets, papel y
cartón, sacos de cemento, plástico, lonas y cintas etc., peligrosos son
aquellos derivados de envases y restos de aceites, lubricantes, líquidos de
frenos, combustibles, anticongelantes, líquidos para el curado de hormigón,
adhesivos, pinturas y barnices entre otras.
La solución a esta
problemática, tal y como se ha comentado en el apartado Generación de residuos,
se basa en las recomendaciones del principio de jerarquía que podríamos
equipararlo a la regla de las 3 erres.
3R =
Reducir + Reutilizar + Reciclar
Sin embargo, este principio
sólo es viable si se realiza una separación y recogida selectiva. Veamos cuales
son las ventajas de llevarla a cabo:
·
Mediante la separación y recogida selectiva
se reduce el volumen aparente de los residuos generados al disminuir los
espacios huecos del contenedor.
·
Se contribuye a dar una imagen de orden y de
control general en la obra.
·
Solamente mediante la separación y recogida
selectiva se puede llevar a cabo una gestión responsable de los residuos
peligrosos. Recordemos que si un residuo peligroso contamina al resto de
residuos, el conjunto debe gestionarse como peligroso.
·
Para fomentar el reciclado o reutilización de
los materiales contenidos en los residuos, éstos tienen que estar separados.
Técnicamente es imposible reciclar residuos mezclados, pues tienen propiedades
físicas y químicas diferentes, e incluso puede verse afectada la maquinaria
empleada en el proceso de valorización.
Podemos
concluir, por tanto, que la gestión de los residuos en la obra debe empezar por
su separación selectiva. No obstante, para realizar correctamente la
clasificación será necesario conocer los diferentes tipos de residuos, que se
dividen en:
·
Residuos inertes. Aquellos que no presentan
ningún riesgo de polución de las aguas y de los suelos y que, en general,
podríamos asimilar a los materiales pétreos.
·
Residuos no peligrosos. Son los que por su
naturaleza pueden ser tratados o almacenados en las mismas instalaciones que
los residuos domésticos.
·
Residuos peligrosos. Los formados por
materiales que tienen determinadas características perjudiciales para la salud
o el medio ambiente.
Plan
de gestión de residuos
El
Plan de Gestión de Residuos -PGR- es una herramienta de fácil aplicación para
contribuir a la correcta gestión de los residuos de construcción y demolición.
¿Qué
información debe contener un PGR?
Las
medidas de minimización de residuos y de prevención a tener en cuenta en la
obra.
·
La estimación de la cantidad de residuos que
se van a producir, clasificados según su naturaleza y tipología.
·
Las instalaciones previstas para el
almacenamiento (ubicación y número de contenedores, etc.), manejo y demás
operaciones de gestión.
·
Una valoración del coste previsto para la
gestión correcta de los residuos de construcción.
¿Cuál es el papel del jefe
de obra?
Ejercer
de supervisor del correcto cumplimento de las acciones que se indican en el
PGR.
·
Consultar a los diferentes valorizadores y
gestores las condiciones de aceptación del residuo antes de realizar cualquier
operación de clasificación.
·
Respetar el escenario de separación selectiva
indicado en el Plan de Gestión de Residuos. O bien, realizar una clasificación
de residuos más exigente que la especificada en el documento anterior, siempre
que existan opciones viables de reciclaje.
·
Señalizar convenientemente los contenedores
para evitar confusiones en el tipo de residuo que pueden admitir.
·
Realizar un seguimiento cuantitativo y
cualitativo (peligrosos o no) de los residuos que se van a generar para poder
ajustar a la realidad las previsiones de estimación.
·
Realizar un seguimiento documental de
albaranes, justificantes, etc., que permita la trazabilidad del residuo.
·
Contratar siempre con gestores y
transportistas autorizados.
·
Respetar las medidas de protección y
seguridad en la gestión de los residuos peligrosos.
En el aspecto ambiental
Desde la óptica urbana, es
necesario plantear un ordenamiento en la gestión de estos residuos fuera de las
obras, sobre todo en la etapa de disposición final.
La falta de control en la
gestión ha ocasionado la proliferación de micro vertederos, produciendo
impactos negativos sobre el ambiente, tales como:
• El deterioro del paisaje
• La contaminación del suelo
y el agua
• La disposición al borde de
las vías públicas
• La mezcla con otros
residuos, tales como urbanos y peligrosos
• La ocupación con residuos
inertes de vertederos controlados con altos costos de gestión
• La sepultación de suelos
aptos para otros usos.
La aplicación de planes de
prevención ambiental a los procesos de construcción y demolición de las obras cumpliría
con varios objetivos:
• disminuir las corrientes
residuales
• incrementar la eficiencia
global
• reducir los riesgos sobre
las personas y el ambiente
• cumplir con la legislación
provincial y nacional
En el impacto ambiental
El impacto de residuos y
demolición en la construcción a grandes rasgos, pueden reducirse a lo
siguiente:
Los impactos ambientales negativos
están asociados a la explotación de recursos naturales y a la generación de residuos.
Los edificios resultantes
del proceso constructivo, así como las infraestructuras necesarias para
favorecer la accesibilidad, ocupan y transforman el medio en el que se
disponen.
La fabricación de materiales
de construcción comporta el agotamiento de recursos no renovables a causa de la
extracción ilimitada de materias primas y del consumo de recursos fósiles.
Nuestro entorno natural se
ve afectado por la emisión de contaminantes, así como por la deposición de
residuos de todo tipo.
A reducción del impacto
ambiental de este sector se centra en tres aspectos:
·
el control del consumo de recursos,
·
la reducción de las emisiones contaminantes
·
la minimización y la correcta gestión de los
residuos que se generan a lo largo del proceso constructivo.
Sin embargo, para poder
conseguir nuestro objetivo y contribuir al progreso sin dañar el planeta, será
imprescindible:
Contar con la colaboración
del conjunto de agentes que intervienen en las diferentes etapas del ciclo de
vida de una obra de construcción (desde la extracción de las materias primas,
hasta la demolición de un edificio etc.). Si cada uno de ellos asume la
responsabilidad que le corresponde, será posible aplicar estrategias para la
prevención y la minimización del impacto ambiental.
Introducción
En el presente informe se
dará a conocer la diferencia entre en
aspecto ambiental y el impacto ambiental en sus grandes rasgos de la
construcción civil, este informe se encarga de identificar los residuos de
construcción y demolición y buscas la solución al problema, aquí podrás
encontrar los principales residuos que influyen en la contaminación ambiental,
busca
la solución a esta problemática que se
basa en las recomendaciones que es reducir, reutilizar y reciclar, por tanto, la gestión de los residuos en la obra debe
empezar por su separación selectiva y conducido por un jefe de obra responsable
que debe ejercer el papel de supervisor correspondiente a respetar el escenario
y señalizar el Plan de Gestión de Residuos -PGR- para contribuir a la correcta
gestión de los residuos de construcción y demolición.
Conclusión















